Lo que impulsa a la vida
tiene alas,
pies, y además nada en el agua.
La luz refleja
lo que muestra la conciencia.
Pero ésto no lo comprende
la inteligencia,
pues aliada con la fuerza,
construye piscinas...
COMO MIRAMOS.
Lo que nos engaña,
no son las perspectivas diferentes,
sino el rechazo de nuestro ego,
por lo que NO le causa placer,
o NO le proporciona poder.
Nuestro ego nos ve a cada uno de nosotros,
como una gota única y separada de las demás.
Nuestra conciencia nos ve como agua
fluyendo, cayendo, regando,
haciendo el ciclo natural.