La que a la sabiduría y a la armonía
nos acerca.
El Sabio, porque comprende y acepta,
tiene suficiente,
los demás recurrimos a la inteligencia
y a nuestras otras capacidades.
Poetas.
Pintores.
Enamorados.
Jardineros.
Cada cual sabe de ellas unas pocas cosas.
Los demás lo ignoramos casi todo,
y por ello sólo nos resultan placenteras y hermosas.
Cuando no se acepta la realidad,
surgen las ilusiones.
Cuando éstas pierden sus capacidades,
surge la soledad.