vida fértil y libre,
conciencia...
y las miradas receptivas
que observan.
Hay quienes protegen a la abudancia con vallas,
pero la libertad es alada y puede saltarlas
y posarse en ellas con serenidad.
Sólo protegen los que no saben volar.
Sólo roba aquel que con miradas,
con alas y con pies
no sabe encontrar.