viernes, 16 de febrero de 2024

CONVIVIR, COMPARTIR.

 


   Vivir en sociedad implica la necesidad de convivir y de compartir:

  *Por un lado, nos beneficiamos de varias maneras de lo que nos da la sociedad y aquellos que nos rodean.

  *Por otro lado, está la necesidad de lo que tenemos que aportar para cubrir las necesidades de los demás y para facilitarles el bienestar. 

  *Pero hay un tercer aspecto: lo que deseamos conseguir muchas veces requiere que los demás hagan lo que deseamos. 


  En todos éstos aspectos, aparece el hecho de que solemos creer que damos más de lo que recibimos, de que tenemos los sagrados derechos a recibir lo que creemos que necesitamos e incluso algo más, de que la sociedad y los demás nos imponen unas normas injustas que no nos dejan ser libres para conseguir nuestros deseos, y pocas veces aceptamos nuestro lugar en la sociedad y en las relaciones con quienes nos rodean, y siempre queremos una sociedad hecha a nuestra medida personal.


  Si no optamos por caminos espirituales de soledad, y por compartir libremente con los demás lo que cultivamos en nuestro interior,  se impone la triple dinámica que domina actualmente las relaciones sociales:

 *Intentar dominar y controlar a los demás.

 *Oponerse a sus exigencias.

 *Luchar para cambiar algunos aspectos de la sociedad.


  Los resultados de ésta triple dinámica están a la vista de todos, aunque se tergiversan con las justificaciones de todos y con las acusiones de unos contra otros. 

 NOTA.- Este castillo surgió en la Edad Media como una consecuencia de la triple dinámica de la época, ahora se le considera un monumento. Y así, mañana serán monumentos u obras de arte los símbolos actuales de nuestra triple dinámica. Contradicciones y estupideces humanas.   


  




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