En los cuentos, tras darles un beso,
las ranas se transforman en princesas encantadas.
Los vendedores de ilusiones,
con sus palabras prometen
princesas mágicas y muy guapas,
portadoras de mundos felices,
pero tras pagar todo su precio,
el comprador descubre que son ranas.
¡No engañan las palabras,
engañan las infantiles esperanzas!
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